martes, 22 de octubre de 2013

MANIOBRA

Lo había intentado varias veces. Era su última oportunidad. La maniobra debía ser precisa, hábil y rápida. No podía permitirse ningún movimiento extra o no lo lograría. Empuñó el bastón de mando, se concentró, tomó aire y movió la palanca. La máquina respondió con rapidez. El trayecto longitudinal fue perfecto, seguido de inmediato por el movimiento transversal. La garra descendió rápidamente, tomó la carga y se elevó en el trayecto de regreso pero ¡oh desgracia!* la carga se deslizó de las mordazas y cayó al fondo.    
   Su corazón se entristeció. Agarró su mochila y salió cabizbajo del establecimiento. Gastó todas sus monedas y no pudo llevarse aquel osito de peluche.

* En realidad dijo ¡&#%$! pero no lo puse porque puede haber niños.