martes, 2 de junio de 2009





TECNOLOGÍA



Eso de volar tiene su chiste pues se requiere conocer un montón de cosas: aerodinámica por supuesto; meteorología desde luego y una lista enorme de disciplinas tan sofisticadas como la navegación por instrumentos y el uso de radiobalizas y satélites de ubicación; planes de vuelo, superficies de control como flaps, elevadores, alerones, timón de profundidad y timón de dirección; tren de aterrizaje, luces de posición, radar, presión de cabina, altitud, velocidad del aire, deriva... ¡Uf! en fin.
Afortunadamente lo único que yo tengo que hacer en este asunto, se reduce al mantenimiento preventivo y correctivo de las superficies de sustentación y control entre vuelo y vuelo y me abstengo de volar cuando llueve o es de noche, ya que las águilas no somos aves nocturnas.