
- Ahora vamos a ver. ¿Recuerda sus años infantiles? - preguntó el psicólogo.
- Ehh... Ssí, los recuerdo.
- Muy bien. Vamos a viajar hasta ellos.
-Ssí.
- ¡Correcto! Se encuentra en su escuela primaria y tiene siete años de edad. ¿Qué es lo que ve?
- ¡La guarida! ¡Es el tronco del fresno en medio del patio!
- ¿Y qué sucede?
- Allá, bajando la escalera, viene la policía y creo que me quieren rodear. ¡Intentan atraparme!
- ¿Qué piensa hacer?
- ¿Qué? ¡Jamás! Aquí nos agarramos a balazos pero no me echarán el guante. ¡Que cada quien salga por su cuenta! ¿Listos? ¡Ahora! ¡Rápido! ¡Pahh! ¡Pahh! ¡Pahh! ¡Por allá! ¡Disparen! ¡Disparen! ¡Pahh! ¡Pahh!... ¡Ouch! ¡Me dieron! ¡#&$%! ¡Malditos policías! ¡Pahh! Click, click. ¡Me quedé sin balas!... Estoy herido... ¡Ohh!
- ¿Qué pasa ahora?
- Está sonando la campana. ¡Se acabó el recreo!
-Todo está bien. Procure tranquilizarse Sr. Capone. Ahora voy a contar y cuando diga diez, despertará sintiéndose muy bien. Vendrán por usted y regresará a su celda.