martes, 25 de enero de 2011

INFORMACIÓN PRECISA


Doña Margarita Torrealba y de la Cueva ya no lee los periódicos pues su cansada vista, tiene ochenta y dos años, (Doña Margarita... bueno, también sus ojos) carece del poder para enfocar hasta los titulares. Engracia, su dama de compañía, ha dejado de leerle pues su oído (de Doña Margarita) es tan duro como los muros de su mansión. Sin embargo, la tecnología ha venido en su ayuda ya que Gustavo Adolfo, su nieto preferido, ha tenido a bien regalarle unos audífonos para el televisor (pantalla de treinta y dos pulgadas) para que escuche bien los noticieros que mira a escaso un metro de distancia. Ejemplar actitud de Doña Margarita la de mantenerse informada de su entorno, lo que le permite actualizar constantemente su criterio acerca del devenir del mundo entero. Su mente filosófica analiza con fruición los eventos noticiosos, desmenuza los contenidos y los clasifica de forma conveniente y maniquea. Para Doña Margarita no hay medias tintas. Algo es bueno o es malo. Punto. ¡Ah! Pero ella oculta un gran secreto (por eso lo oculta y por eso es un secreto). Tan secreto que ni ella misma lo conoce. Su mente activa debe utilizar un cerebro muy cansado. Yo me fui percatando poco a poco, tal vez debido a que me he ganado su confianza después de muchos años de ser su chofer y a veces, creo, su confidente. No considero cometer una indiscreción porque a fin de cuentas nadie va a resultar afectado. Seré breve y citaré algunos ejemplos:
Según Doña Margarita, las elecciones de este año las ganará el Atlante 2 a 1 contra el PAN porque todo Cancún votará por él. El Chepo de la Torre se llevará de calle a cualquier candidato del PRI porque tiene mucha experiencia. La Selección Mexicana de Fútbol logrará rescatar a los rehenes de las FARC allá en Colombia. Felipe Calderón le arrebatará el título mundial a Manny Pacquiao por nocaut en el segundo asalto. Mario Marín (sí, "el gober precioso") será canonizado antes de que acabe el sexenio de Benedicto XVI y Hugo Chávez superará el récord de Tiger Woods en el mundial de béisbol. ¿Ven a lo que me refiero?

martes, 18 de enero de 2011

TAL VEZ...



Todos en bola discutían sobre cuestiones trascendentes.
- ¡Claro que existe!
- ¡No hombre! Es pura ficción. Si de veras existiera no tendríamos tantos problemas. Todo estaría bien.
- ¡Sí! Es verdad. ¡No habría bandidos!
- ¡Ni crimen organizado! - añadió uno.
- ¡Tampoco narcotráfico! - apuntó otro.
- ¡Los robos y asaltos a mano armada no existirían! - terció uno más al parecer muy enterado.
- ¡Los secuestros! - gritó otro más.
- ¡Los fraudes! - añadió alguno.
- ¡Ni la impunidad! - concluyó otro - ¿Quieres más?
- Bueno, está bien, está bien. Pero, si Batman no existe, ¿Qué me dicen de Hellboy? ¿Ehh? ¿Ehh?


martes, 11 de enero de 2011

EL NEGRO


Ella salía a caminar, muy temprano por la mañana, y a la hora crepuscular por las tardes. A esas horas la playa estaba desierta y la franja de arena se dilataba hasta perderse de vista, lo que le permitía disfrutar del espectáculo de una Tierra primigenia, de un océano de infatigables olas y de una soledad reconfortante. Así lo hizo durante varios días hasta que le dijeron nuestros anfitriones que no era conveniente que saliera sola. Que aunque no había nadie por ahí, "uno nunca sabe". Ella les contestó que la verdad, siempre que salía, al poco rato la alcanzaba un grande y amistoso perro negro que caminaba con ella hasta el final de su paseo, jugaba a recoger un trozo de madera que ella le lanzaba y que de regreso, poco antes de llegar, se metía entre los matorrales. La hicieron describir el aspecto del animal, se cruzaron miradas incrédulas y le dijeron que eso no era posible pues "El Negro" había muerto hacía ya casi tres años.
Ella continuó sus caminatas. "El Negro" jamás volvió a acompañarla.

martes, 4 de enero de 2011

CORRESPONDENCIA


Cuando llegué a la casa una tarde de viernes, mi esposa me recibió con una mirada de cañón (de dos cañones más bien), y sin decir palabra me entregó ésta:

Querido mío:

He pensado muy bien en tu propuesta y estoy dispuesta a aceptar las condiciones que me pusiste para continuar nuestra relación. Espero que la tonta de tu esposa no se entere. Será como tú quieres. Una vez por semana los viernes, como siempre con el pretexto del boliche (me gustan tus chuzas) y espero que subas tu puntuación.

Tuya siempre,
Virginia.

Como me tomó por sorpresa sólo pude decir - ¿Y? Esto no es para mí, obviamente se trata de un error, déjame ver el sobre ¡Ah! Y no conozco a ninguna Virginia ni juego boliche... A ver... No, pues sí está bien la dirección pero insisto, debe ser un error. - Mi esposa bajó de su atalaya y me dijo que estaba bien, que ella no me creía capaz de algo así y, como si nada hubiera sucedido rompió la carta, me dio un beso y me dijo que me diera un baño porque teníamos reunión en casa de Paco, el vecino.
Llegamos a casa de Paco como a las nueve y nos recibió Irene, su esposa, muy amable como siempre. Ya estaban ahí otros amigos y la chorcha se puso muy agradable. Como a las nueve y media llegó Paco fatigado y arrastrando el saco. - ¿Cómo te fue? - le preguntó Irene - ¡Muy bien! - le contestó Paco - ¡Siete chuzas seguidas no se hacen todos los días!