martes, 7 de septiembre de 2010

SEGURIDAD




Nuestro grupo, de unos veinte visitantes, estaba citado en la gran planta ensambladora a las nueve de la mañana. Con unos minutos de retraso, el autobús llegó a la fábrica, se estacionó rápidamente y descendimos de él los invitados. Para recibirnos dignamente, estaba la jefa de relaciones públicas, acompañada de una atractiva edecán, (buena pierna, escote generoso, uniforme pulcro y sonrisa permanente). A sus espaldas, tres vehículos descubiertos, con sus respectivos conductores y dotados de audífonos inalámbricos individuales, nos esperaban estacionados en batería. Cordiales palabras de bienvenida precedieron a los consejos que sobre seguridad industrial se pronunciaron a continuación, donde se acentuaba la importancia que la empresa daba a mantener la tasa de Cero Accidentes durante el presente mes: ...no descender de los vehículos por ningún motivo a menos que la edecán lo señalara, no mirar fijamente las chispas de las soldadoras eléctricas y en caso de ir a pie, ceder siempre el paso a los montacargas que, hábilmente conducidos, circulaban por los largos pasillos de las naves. Por supuesto, no hablar ni distraer a los operarios de cualquier equipo. Abordamos los vehículos. Sobre los asientos encontramos un casco de seguridad para cada uno y comenzó el recorrido.
La edecán dijo llamarse Helena López, se puso a nuestras órdenes y entrado que hubimos a una de las naves empezó su descripción: "Como aquí pueden observar, en la orilla de este extremo, junto a la máquina grande que está allá, la verde, se inicia el proceso de todo esto, y bueno, pues esas piezas salen de ahí y llegan hasta allá, al otro lado, donde las juntan con otras que vienen desde más lejos pero que también las hacen aquí. Acá adelante, llegan partes que son importadas del Medio Oriente para que las atornillen a otras que no son de allá del Medio Oriente, y bueno, pues todavía tenemos que comprar algo al extranjero, pero la integración nacional llegó este año al diez por ciento, y bueno, pues vamos avanzando... Estos aparatos son robots y bueno, todo lo que hacen lo hacen solos, nadie les ayuda, son lo último en tecnología y los empleamos para ensamblar lo de abajo y lo de adentro, y bueno, como no flojean ni nada pues se han ganado nuestra confianza. Por allá adelante está la sección de electrónica, y bueno, como son piezas muy chiquitas y no se ven, sólo les diré que hacemos muchas muchas, ya que nuestros productos las emplean mucho también."
Nuestra caravana ingresó a la sección de prensas según rezaba un gran letrero. La señorita edecán ya había, para nosotros, alargado su nombre. Ahora se llamaba Helena López y Bueno. Y continuó: "Esta es la sección de prensas y bueno, como ustedes pueden observar, aquí se prensa todo el material que se tiene que prensar. Prácticamente todo es lámina que no estaba prensada. Ahora, antes de continuar, sean tan amables de colocarse sus cascos de seguridad, y bueno, ustedes ya saben que eso significa algo de incomodidad, despeinarse, sudar un poco, etc., pero vale la pena usarlos. Son muy seguros y son increíblemente resistentes y bueno, déjenme decirles que el año pasado hubo aquí, acá entre nos, un accidente muy feo. Un visitante se bajó sin permiso en esta sección para ver la prensa esa y bueno, que se resbala y que lo agarra la prensa de aquí para arriba - dijo señalando de la cintura para arriba - y bueno, pues fue algo horrible. Se paró la producción, llegaron los técnicos y pasó como una hora para sacar al señor, la prensa se ensució y bueno, tuvieron que limpiarla muy bien antes de echarla a andar de nuevo. Créanme que al casco no le pasó nada. Son super resistentes y bueno..."