
Bueno, pues estoy plenamente convencido de que soy "bien cuento", (una sabia y perspicaz niña de 12 años me lo dijo desde hace muchos ayeres) es más, ya estoy orgulloso de serlo. Entonces, ¿qué sigue? nada, que el gusanillo original para la creación de este blog ha asomado sus narices hasta la superficie de mi horadada conciencia, se ha hecho notar - sacó una pancarta muy llamativa - se acercó y me dijo al oído (tal vez no quería que el mundo se enterara) "Ya déjate de cuentos mano. Decídete de una buena vez, los años que te quedan por vivir (¡ooh!, exclama el lector) no te van a alcanzar si continúas con esa procrastinación. ¡Ya, lo que sea, que suene! ¡Que se acaben las dudas y los pretextos! ¡Manos a la obra! ¡"Arriba y adelante"! Esteee... ya se me acabaron las frases hechas..." dijo el gusanillo, bajó la pancarta y guardó silencio. Total que, finalmente me decidí a empezar, no sé cuándo pero ya me decidí y eso es irreversible. ¡Ah, qué padre es decidirse a tomar una decisión!, o más bien dicho ¡qué padre es tomar la decisión de decidirse! bueno, pues en esas ando y créanme, ahora sí muy pronto, serán ametrallados verbalmente con una sarta de conceptos acumulados en el desván de mi experiencia. ¡Hasta pronto!