lunes, 23 de febrero de 2009




EL HERRERO






¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! Sonaba el martillo al golpear con violencia un brillante lingote de metal. A cada impacto, las chispas salpicaban por doquier iluminando intermitentemente el sudoroso perfil del herrero. Me acerqué para observar mejor y el hombre pareció no darle importancia a mi presencia, de modo que esperé una pausa en su golpear y cuando la hubo le pregunté directamente.
- ¿Qué es lo que fabrica, maestro?
El hombre irguió su corpulencia sin soltar sus herramientas, me miró con un gesto de forzada condescendencia y me dijo: - ¿Acaso no sabes en dónde te encuentras? ¿Cómo es que has llegado hasta aquí y no sabes lo que hago? - mi confundido silencio debe haberle parecido una buena respuesta porque continuó - ¡Estoy forjando almas! ¡Almas! Con el mejor acero, por supuesto. ¡Ah! Pero no son almas comunes y corrientes de ésas fabricadas en serie ¡No señor! Por mi fragua y mi yunque sólo pueden pasar almas llamadas a alcanzar grandes objetivos. ¡A sublimes misiones!
- ¿Héroes acaso? - me atreví a interrumpir - debe tomarle mucho tiempo ¿No es así?
- ¡Tiempo! Pobre mortal. ¡Tiempo es lo que me sobra! Sin embargo, hay algo que me falta - continuó más tranquilo y con un tono de voz más grave y apesadumbrado - sí, me falta buen acero. Buen acero. Pero la verdad es que así ha sido siempre. ¡Siempre!
- No sabía yo eso - respondí - créame que lo lamento mucho. Con una dotación de acero de excelente calidad, usted podría forjar muchas almas ilustres: científicos, poetas, dirigentes de pueblos, líderes religiosos, ¡Qué sé yo!
- ¿Cómo dices? ¡Creo que me confundes! Te has equivocado de fragua y de herrero. ¡Debes saber que yo soy un especialista! No me ocupo de científicos y poetas, no, ellos se forjan solos allá abajo. Mi labor es más profunda y trascendente. ¿Ves éste? - dijo señalando con la cabeza el refulgente lingote sobre el yunque - me está quedando excelente; una pieza rara, casi perfecta.
¿Será algún héroe? - insistí.
- Más que eso - contestó con orgullo - ¡Es un buen padre de familia!