martes, 15 de marzo de 2011

TEMPRANO POR LA MAÑANA


- Anoche vi a tu hermano. - Comentó mi esposa.
- ¿De veras? ¡Qué padre! ¿Y qué te dijo?
- Pues que estaba muy bien y muy contento. Se le veía alegre y sano. Llevaba un pantalón beige y un saco sport a cuadros como uno que tú tenías. Me dio mucho gusto saludarlo. Ojalá tú pudieras verlo algún día.
- Bueno, no creo que pueda mientras yo permanezca aquí. De todos modos cuando lo vuelvas a ver, dale un abrazo de mi parte.
- Sí, con gusto. A propósito, este mes cumple tres años de muerto.
- ¿Tan pronto?