miércoles, 13 de octubre de 2010

ADALÍD


- Agradezco a Vuestra Majestad el haberme concedido el privilegio de serviros.
- No digáis más Capitán, que con tantas conquistas habéis encontrado la mejor manera de servir a la Corona. Hisperia tiene en vos el mejor ejemplo de valor y arrojo. Vuestras numerosas heridas son elocuente testimonio del coraje de vuestro corazón.
- Vuestra Majestad es generosa al expresarse así de su humilde vasallo. En esta ocasión confirmo que mi brazo y mi espada estarán siempre al servicio del reino cuando haya menester. No habrá enemigo ni situación, por difícil que sea, a la que tema enfrentarme para demostrar el temple, la nobleza y la magnanimidad de Vuestra Merced.
- Podéis retiraros Capitán, y recordad que lleváis sobre vuestros hombros el orgullo y el honor de Hisperia. Estamos seguros de que responderéis sin demora al llamado de la Corona y tom...
- ¡Hernandooo! ¡Hernanditooo! !Mirad que si no bajáis de inmediato, os quedaréis sin cenar!
- ¡Mmhhh!