martes, 21 de junio de 2011

LA HISTORIA

Ese interesante relato de los acontecimientos pasados que tan elocuentemente nos relatan los vencedores y que llamamos Historia, no deja de ser un cuento en el que éstos y los vencidos jamás se pondrán de acuerdo, ya sea en lo superfluo o en lo esencial. Ese enorme depósito de hechos reales, adulterados o ficticios se mueve para allá y para acá según soplen los vientos de la temporada política. No me consuela ni me tranquiliza el saber que en otras áreas del conocimiento humano sucede exactamente lo mismo, pero qué le voy a hacer.
Perdonen que hable de mí pero es el tema que mejor conozco. Déjenme decirles que estuve presente en innumerables hechos de la Historia de México, específicamente durante la Revolución y siempre en el bando de los alzados aunque dicen por ahí que también estuve con los pelones y con no sé quiénes más. Aquello fue tan caótico que el sobrenombre de "La Bola" le quedaba bien. Siendo así las cosas, bien pude haber estado en todas partes al mismo tiempo pero, vayamos al grano. Deseo expresar mi nostalgia y tristeza porque la Revolución no me ha hecho justicia. Sé que por ahí me han visto en algún museo y que alguien me compuso una canción, pero me gustaría algo más significativo dados los buenos servicios que presté en aquel entonces. Estaría muy bien un monumento grande, vistoso y lo más fiel posible a mi fisonomía. ¡Sería fantástico! El país honra a sus héroes combatientes y se olvida de que no hubieran podido hacer mucho sin nosotras. La verdad es que estoy algo amargada pero, les pregunto: ¿Qué harían ustedes en mi lugar? Duermo todos los días envuelta en periódicos grasientos añorando los fines de semana para ver el sol, tirada sobre un trapo en la plazuela. Miro pasar a la gente que ni se percata de mi presencia. No sabe quién soy ni por qué estoy ahí. Yo, que tanto hice por ellos, soy una desconocida para las nuevas generaciones. Sólo me anima el eventual reconocimiento que algún abuelo me hace cuando dice: ¡Mira hijo, ven a ver! Esa cosa oxidada que está ahí ¡Es una carabina 30-30!