-¡Hola Pepe! ¿Cómo te sientes?
-Muchísimo mejor. Ya voy de salida.
-¿Y las fracturas?
-Dice el doctor que van soldando bien.
-¿Y qué pasó con el estallamiento de vísceras?
-Ehh... Mejorando también.
-Te veo muy colorado. ¿Tienes fiebre? ¡Puedes tener infección!
-Nn... No sé. El doctor dice...
-Déjame tomarte el pulso. Mh... Oye ¡Casi no tienes pulso! ¿Te han checado la presión?
-No... recuerdo...creo que...
-¡Ya ni la amuelan! ¿Cómo te pueden descuidar así? Con la mitad de lo que te pasó, mi primo Güicho se peló el año pasado.
-¿Tu prim...
-¡Sí! ¡A propósito! Tu moto quedó bastante jodida pero creo que la puedo reparar. ¡Qué madrazo! Oye, estás sudando y hace frío. A ver ¡respira hondo! ¡No! ¡Así no! Llena de aire aquí, en el abdomen güey.
-¡¡Ajjgghh!!
-¡Pinche Pepe! Ya te pusiste morado. Si no pones nada de tu parte, de nada sirve que los cuates se preocupen por ti... ¡Pepe, no seas ojete! ¡Respira güey!... ¡¡Un doctor!!
