
REQUISITOS
- Lo sentimos mucho señor, pero no lo tenemos registrado.
-¡¿Cómo?!
- Así es, señor. Le repito, no está usted anotado.
- ¿Acaso debo estarlo?
- Forzosamente, es la única manera de ingresar.
- ¿Debería haberme inscrito? No lo sabía.
- ¡Por supuesto que no! Usted no tiene que hacer ningún trámite.
- Perdóneme, pero cada vez entiendo menos.
- Es muy simple. Nuestro departamento de relaciones públicas, en su sección de informática, lleva un minucioso control de todos los... aspirantes; evalúa sus méritos, los clasifica y los confronta con parámetros muy exigentes que, debo decirle, se han establecido aplicando la experiencia de siglos. Después de eso, el Comité de Admisiones se reune en pleno y por medio del voto secreto de sus integrantes se decide quienes serán los escogidos. Créame que esto ha cambiado mucho; en mis tiempos no era tan difícil, sin embargo, debo reconocer sinceramente que con este sistema se ha logrado erradicar la corrupción en un increíble 95%, considerándose el 5% restante como un... ingrediente de condescendiente tradición. (Suspiro) Lo cierto es que los requisitos actuales se han tornado ¡harto difíciles!
- Pero... yo, ahora no sé que debo hacer; estoy totalmente confundido.
- Bueno, bueno. Mire, usted me ha caído bien y voy a hacer una excepción. ¿Me permite su credencial de elector?... Gracias. - a continuación teclea algo en la computadora y espera. - ¡Ah! Aquí está. Vamos aver, vamos a ver... Mmhmh... Señor mío, aquí está la explicación. Según ésto, usted ha sido ¡Una verdadera hermana de la caridad!
-¿Deveras?
-¡Efectivamente! Todo indica que desde su infancia su coeficiente de maldad ha sido mínimo. Oiga usted: Arrancarles las alas a las moscas... Atarle a un gato latas vacías en la cola... Arrojar desde el balcón globos llenos de agua sobre los peatones... Usar un espejito para verles los calzones a las niñas de la escuela... Luego, más adelante, en su adolescencia... ¡Ah! ¡Éste es muy bueno! Inflar condones y regalárselos a las chicas del colegio de monjas ¡Para que jugaran en el recreo! ¡Ja, ja, ja! y después, todo lo que hizo en su primer coche, ¡Huy! La verdad, lo envidio.
- ¿Se está usted burlando?
- ¡Por supuesto que no! Pero... Continuemos... ¡Ah! Eludió el cumplimiento de su servicio militar mediante una cómoda gratificación al Capitán instructor... y ¡Mire nada más! Sobornó tantas veces a los agentes de tránsito que lo sorprendieron al conducir sin licencia ¡Que bien pudo sacar cinco de ellas con el acumulado! Luego tenemos que... Aquí dice que compró, con la módica suma de diez mil pesos, su título de abogado en 1965... Qué más... Veamos... ¡Ajá! La casa que posee fué el resultado de un despojo a costa de una solitaria anciana viuda que falleció en consecuencia de ese hecho... y ¡Luego escuche ésto! Compró al jurado calificador de un certamen de belleza para que saliera electa reina la hija de un colega suyo ¡con cuya esposa se "entendía"! ¡Qué buen detalle! ... Y mire nomás, que pagar con su propia hija las acciones de una empresa norteamericana. ¡Buen recurso! y barato, diría yo... Bueno, así sucesivamente, de modo que usted comprenderá que con un currículum como éste, no puede ni siquiera pretender ingresar aquí. Un historial así, es, desgraciadamente tan común... Su vida ha sido, según estos datos, de una mediocridad sublime desde sus inicios hasta el día de ayer. ¿¡Ayer!? ¡Con un demonio! Debe haberse caído el sistema o algo así porque ésto no está actualizado. Permítame un momento por favor. - Teclea nerviosamente en la computadora. - ¡Ah! Aquí llega. Efectivamente, hoy a las 13:50 hs., asesinó de un certero balazo, con premeditación, alevosía, ventaja y traición, a un ciervo de una especie en peligro de extinción, en temporada de veda, después de haber sobornado ¡faltaba más! a las autoridades respectivas. Luego, a las 13:50 hs. más un segundo, perdió el equilibrio debido a la reculada del arma y se precipitó a un barranco de más de veinte metros, desnucándose en la caída exactamente a las 13:50 hs. y siete segundos. ¡Ahora sí! ¡Bienvenido al Infierno amigo mío!