Ingredientes:
Un kilo de harina de mito
Una taza de fábula
Dos cucharadas de levadura de leyenda
Una pizca de engaño
Un litro de leche de Quimera (la venden en La Ciudad Prohibida)
Cinco dientes de dragón (*) (Recién muerto)
Cien gramos de polvo de pagoda
Una gota de esencia de credibilidad
Preparación:
1.- Cierna el harina de mito en un cuenco mágico (1)
2.- Añada las dos cucharadas de levadura de leyenda
3.- Incorpore la taza de fábula
4.- Vierta la leche de Quimera y bata hasta que espese
5.- Agregue una pizca de engaño (al gusto)
6.- No omita la gota de esencia de credibilidad (si no la añade, no podrá tomarles el pelo a sus lectores)
7.- Vuelva a batir hasta que la pasta agarre consistencia. Si le queda muy espesa puede agregar otro poco de leche de Quimera
La masa así formada debe quedar uniforme y tener un aspecto terso, sin grumos. Vierta en un molde espolvoreado (con polvo de pagoda) para que no se pegue. Para terminar, coloque en estrella (es muy simbólico), los cinco dientes de dragón.
Advertencia:
Si su cuento chino es de ciencia ficción, deberá añadir a la mezcla, cien gramos de protones (que sean frescos), una cucharadita de isótopos de Uranio y dos o tres gotas de Óxido de Deuterio. Un poco de Polvo Lunar le quedaría muy bien.
Luego agregue un chip de funciones lógicas para que resulte comprensible. Finalmente rocíe todo con rayos Gamma y adorne con cinco bolitas de C4, pero NO lo meta al horno.
¡Listo! Fácil ¿no?
(*) Son de adorno nada más.
(1) Debe ser un cuenco de imaginación para alta temperatura.
NOTA: Si se atreve a escribirlo, va por su cuenta y riesgo.
