
DE AUTÓMATAS
- ¡Qué barbaridad! Esto sí que es un problema. No puedo recordar en qué archivo guardé eso. Siendo una operación rutinaria debería estar prácticamente a la mano para utilizarla con la frecuencia que requiere. Ya busqué en todas mis memorias, en todos mis discos duros y no lo encuentro. ¿Con qué nombre lo guardaría? ¿Qué voy a hacer cuando lo necesite? ¿Con qué palabra lo podré buscar? ¿Qué le voy a decir?... Aquí llega. Ojalá no me diga nada porque no sabría contestar. No me queda más remedio que esperar a ver que pasa.
- ¡Quióboles Robin! ¿Cómo estufas?
- ¡¿?!
- ¡No me digas que ya chafeaste otra vez!
- ¡¿?!
- Sí. Ya se te botó de nuevo. No hay fijón güey. Orita en tres patadas te pongo al tiro. Ven p'acá. A ver... Sí, eso es. Eso te pasa por terco, ya te dije que las equivalencias en castellano están donde dice "caló" güey. Te lo voy a programar directo pero con una derivación para que no lo uses con mis papás, nomás conmigo... A ver... ¿Agarraste la onda?
- ¡Chale carnal! ¡Ya estuvo, quedé de poca güey!
- ¡Perfecto! Pero no lo vuelvas a hacer. Si no fueras un robot sencillo ya te hubiera dado cuello güey.